Legal
Grabar tus clases particulares: qué dice la ley y cómo pedir permiso
Grabar las clases es de lo que más valoran los alumnos: pueden volver a la explicación las veces que haga falta, y tú dejas de repetir lo mismo tres semanas seguidas. Pero grabar a una persona es tratar sus datos personales, y si además es menor de edad hay reglas que conviene conocer antes de darle al botón.
No es complicado. Son tres ideas.
1. Grabar necesita permiso, y el permiso se pide antes
La imagen y la voz de una persona son datos personales. Para grabarlas necesitas una base legal, y en clases particulares esa base es el consentimiento: el alumno (o quien corresponda) dice que sí, sabiendo a qué dice que sí.
"Sabiendo a qué" significa que antes de grabar tiene que quedar claro para qué es la grabación, quién va a poder verla, cuánto tiempo se guarda y cómo se retira el permiso. Un "¿te importa que grabe?" dicho con la clase ya empezada no cumple eso.
2. Por debajo de 14 años, el permiso lo dan los padres
Aquí está la frontera que casi nadie conoce. El Reglamento europeo deja a cada país fijar la edad a la que un menor puede consentir por sí mismo, entre los 13 y los 16 años. España la fijó en los 14 (artículo 7 de la LOPDGDD).
Es decir: un alumno de 15 años puede autorizar él mismo que grabes su clase. Uno de 13 no, y hace falta el permiso de su padre, su madre o su tutor legal.
Si das clase a ESO, esto te afecta de lleno: en 1.º y 2.º la mayoría de tus alumnos están por debajo de esa edad.
3. El permiso se puede retirar cuando quieran
Un consentimiento no es un contrato firmado para siempre. Se puede retirar en cualquier momento y sin dar explicaciones, y retirarlo tiene que ser tan fácil como darlo.
En la práctica: si un alumno te dice que ya no quiere que se grabe, dejas de grabar desde la siguiente clase. Y conviene tener claro qué pasa con las grabaciones anteriores.
Cómo pedirlo sin que parezca un trámite
Lo que mejor funciona es pedirlo una sola vez, al principio, por escrito y en lenguaje normal. Algo así:
Grabo las clases para que puedas volver a verlas cuando repases. La grabación la vemos solo tú y yo, se guarda en un enlace privado y puedes pedirme que deje de grabar cuando quieras, sin darme explicaciones.
Y dos detalles que importan:
- Separa el permiso de grabación del resto. Si lo metes en la misma casilla que "acepto las condiciones", ese consentimiento no vale: tiene que poder decir que sí a una cosa y que no a la otra.
- Guarda constancia de lo que aceptó y cuándo. No para desconfiar, sino porque si algún día alguien pregunta, la única respuesta válida es enseñarlo.
Dónde se guardan las grabaciones importa
De poco sirve pedir permiso si luego el vídeo está en un enlace que ve cualquiera que lo tenga. "Cualquiera con el enlace" es exactamente lo que no debe ser: si el enlace se reenvía, se acabó el control.
Lo correcto es acceso nominal: que cada grabación la puedan abrir solo el alumno que estuvo en esa clase y tú. Y que las grabaciones no se acumulen para siempre sin que nadie haya decidido cuánto tiempo tienen sentido.
El resumen
- Pide permiso antes de la primera grabación, no durante.
- Menores de 14: lo da el padre, la madre o el tutor.
- Casilla aparte, nunca mezclada con las condiciones generales.
- Se puede retirar en cualquier momento, y retirarlo debe ser fácil.
- Acceso nominal, no "cualquiera con el enlace".
Esto no es asesoramiento jurídico: es lo esencial para no meter la pata. Si tu caso tiene particularidades, consúltalo con quien te lleve los temas legales.